Sin filtros
65
post-template-default,single,single-post,postid-65,single-format-standard,bridge-core-2.5.3,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,vss_responsive_adv,vss_width_768,qode-content-sidebar-responsive,transparent_content,qode-theme-ver-23.8,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-6.4.1,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-5

Sin filtros

Era tarde.

Decidimos salir a tomar el aire a una terraza con vistas al mar. Al fondo, como dos lunares gordos, se divisaban las islas. Calculé, como un avaro, los likes que podía llegar a conseguir aquél paisaje.

Ella se lío un cigarrillo marca Pueblo. Yo me metí cuatro chicles de menta en la boca. Supongo que teníamos dos puntos de vista distintos de la situación.

Ella me habló de una App llamada Quality Time.

Mide el tiempo que estoy con el teléfono entre las manos. Es una especie de terapia de choque recomendada por una corriente llamada “digital minimalist”. Estoy muy IN.

Yo le hablé de la aparente conexión entre las terrazas de los bares y los osos.

Lo hacen todo en medio año y después a descansar. ¿Trabajan el doble en la mitad de tiempo? ¿O solo trabajan la mitad?

Seguimos hablando un poco más. Era tan de noche como de día. La hora azul, esa que describió tan bien Joan Didion.

Nos subimos las cremalleras de las chaquetas, y fijamos la vista en un punto lejano. Nos permitimos, por un instante, aburrirnos un poco. Me acerqué un poco a ella e intuí una cobra de manual. Decidí retirarme: hay que saber interpretar ciertas señales.

Me habló del último episodio de Juego de Tronos, de Avengers: Endgame, de la interpretación de Will Smith en Aladín y de una App que te envejece la cara, como si no tuviéramos bastante dosis de realidad con los lunes por la mañana.

A mí me todo aquello me empezó a dar fatiga digital. Quise decirle que aún no había visto nada de todo eso, que me había retirado de las carreras digitales por ser el primero en comentar la novedad. Pero no lo hice. Le dije, sin embargo, que todo se podía haber hecho un poco mejor, que es lo que siempre dice la gente que no hace nada a la gente que intentan algo.

Antes de marcharse sacó una foto del paisaje y la publicó en Instagram. Ya os había dicho que era bueno.