LO QUE TE PERSIGUE ESTÁ CADA VEZ MÁS CERCA

LO QUE TE PERSIGUE ESTÁ CADA VEZ MÁS CERCA

I. Hubo una vez una chica. En mis sueños me acariciaba el pelo y era mejor que la vida. Cuando estoy triste, triste de cojones, y pienso que nada merece la pena, ella vuelve. Siempre vuelve. Y canta sus canciones en mis sueños. Y habla de cambiarlo todo para que todo siga igual. ⁣

Entonces despierto y ha desaparecido. Sé que está ahí fuera en algún lugar. Quiero pensar que nos encontraremos y que sabrá quién soy. Yo también puedo cantarle algunas canciones y acariciarle el pelo cuando piense que el mundo no merece la pena. Yo también puedo ser mejor que la vida.

II. El otoño es como esos cortes publicitarios que uno aprovecha para ir al baño, prepararse algo de comer o ponerse el pijama: lo emocionante, lo que de verdad importa, viene después.⁣ En un año así de raro, no estaría de más darle cancha, exprimirlo e intentar sacarle jugo para encarar lo que viene. ⁣Ya lo decía ese anuncio con Michael Phelps: what you do in the dark puts you in the light.

III. Hoy leí un poco de una novela que decía: “supongo que creen que la vida les va a durar toda la vida”, miré comer canónigos a mi tortuga, me enfadé cuando el sol se escondido entre las nubes, salté a la comba en el patio de mi casa.⁣

Regañé a mi perro por hacer sus cosas donde no debía, me senté a escuchar como cantan los pájaros que cuida mi padre y entendí porque lo lleva haciendo toda la vida, me permití una larga ducha con el agua ardiendo, pensé en construir algo con mis manos: una tabla de surf, una jaula, una mesa, una silla espartana en la que sentarme a escribir. ⁣

Paseé hasta llegar a la biblioteca y en el trayecto señalé lugares con la mirada diciendo y aquí y aquí y aquí, recordé una carta de Fitzgerald con 27 años que decía: “estar en el pueblo donde las emociones de mi juventud culminaron en una gran emoción me hace sentir viejo y cansado”. ⁣

Vi una película, Parasite (me puse nervioso cuando en una escena la lluvia cae a fuego sobre los cables de luz), llamé a mi abuela, le dije que estoy bien, que colocaré el calendario que me regaló en la nevera, que gracias por todo y que nos veremos pronto.⁣

Hice la maleta, encendí una vela con olor a jazmín, me tumbé en el sofá con los ojos cerrados y pensé en una frase: “en otoño la guerra seguía allí, pero ya no la hacíamos”. ⁣

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